jueves, 23 de mayo de 2013

CALLADITO ESTAS MEJOR

No descubro la pólvora si digo que España ha sido, es y será un país de cainitas. Ahí esta nuestra Historia para corroborarlo. Una vez más, el cainismo español salió a relucir el pasado martes por la noche durante la entrevista que la Directora de Informativos de Antena 3 le hizo al expresidente José María Aznar, que por cierto tuvo una audiencia de dos millones doscientos mil espectadores, entre los que no creo que hubiera mucho votante de izquierda. Al contrario, la inmensa mayoría de los que decidieron tragarse los cuarenta minutos que duró la entrevista mientras preparaban la cena, o daban buena cuenta de ella escuchando al que durante ocho años fue el inquilino de La Moncloa, eran personas que cada vez que acuden a una cita con el calendario electoral , lo hacen para depositar en las urnas un sobre que contiene en su interior la papeleta del partido con sede en calle Génova. Votantes entre los que crece la decepción ante su disconformidad con determinadas decisiones que ha adoptado el equipo de gobierno de Rajoy, y también por determinadas acciones que piensan se deberían llevar a cabo, y que no se están acometiendo sin saber muy bien porqué. Dicho sea de paso, hay votantes populares que no entienden para qué obtuvo el PP la mayoría absoluta. Pues igual para colocar a más de los suyos como diputados para que comprueben lo bien que se vive cuando se obtiene un escaño en el Congreso de los Diputados.
Pero volviendo a lo que nos ocupa, no sé a cuento de qué decidió Aznar aceptar la invitación de Gloria Lomana para enmendarle la plana a Mariano Rajoy en prime time. No lo entiendo por lo siguiente. Ni le hace un favor al actual presidente del Gobierno, en un momento en el que su imagen está más desgastada que nunca, sobre todo después de la última EPA que arrojaba la tremenda losa que supone tener que gobernar un país con seis millones doscientos mil parados, ni le hace un favor a su partido, ya que muchos que ayer votaron al PP, hoy se lo pensarían dos veces o no lo votarían sin pensarlo, siendo consciente además, de que la mayoría de españoles que lo estaban viendo forman parte del granero de votos popular. Es decir, si había descontentos entre los simpatizantes populares con la política del gobierno, después de la entrevista, a buen seguro más cabreados hay todavía. Y tampoco le hace un favor a España ante la UE, cuando tenemos un compromiso de reducción del déficit irrenunciable con Bruselas, en base al cual una bajada de impuestos se antoja inviable en estos momentos. Ya veremos el año que viene qué ocurre con la política fiscal si la lucha contra los números rojos del Estado sigue por el buen camino que va.
Como bien dice la que fuera alcaldesa de Málaga, Celia Villalobos, gusta Aznar de ser enigmático en sus declaraciones, tendencia que sufre el presidente de honor del Partido Popular desde que padece exceso de ego. Digo esto para que los periodistas que han querido leer entre lineas una posible vuelta a la primera línea política del antiguo compañero de clase de Miguel Blesa, no se hagan excesivas ilusiones porque me parece que ese regreso no se lo cree ni el propio Aznar, por mucho que diga que cumplirá con sus responsabilidades. Por cierto, unas responsabilidades que dice con quien las tiene, pero que no aclara en qué consisten. Presidente, para decir muchas de las cosas que dijiste, mejor hubiera sido que te hubieses quedado callado.

viernes, 17 de mayo de 2013

A PROPÓSITO DE ANA

Ana, que no es su verdadero nombre, pero que para el caso da lo mismo, tiene 21 años, estudia segundo de bachiller y padece anorexia, una grave patología psíquica que genera graves problemas de salud a quienes la sufren, pudiendo llegar a causar la muerte del paciente. Hasta aquí nada nuevo bajo el sol, pues por desgracia, creo que no será la única estudiante malagueña de bachiller que padezca este trastorno alimenticio. Pero lo que hace que Ana sea noticia es el acoso escolar a través de las redes sociales o "ciberbullying" al que está siendo sometida desde hace cuatro meses por cuatro indeseables compañeros suyos en el Instituto Ben Gabirol de la capital malagueña. Cuatro meses de tortura que estos hijos de mala madre han decidido aplicarle a su compañera por el simple hecho de padecer una enfermedad. Como ven, la crueldad en algunos adolescentes puede alcanzar cotas de maldad insospechadas para la mayoría de los mortales, que como éste que les escribe, asisten perplejos con el estómago revuelto por la náusea ante estas muestras de cuán miserable puede llegar a ser la condición humana.
El  malévolo acoso del que ha sido victima la inocente Ana me indigna sobremanera, pero lo que más me enerva y me revuelve las tripas es el hecho de que los cuatro indeseables que han sido detenidos por la policía, han vuelto a clase con normalidad, como si tal cosa, sin que se les haya aplicado medida disciplinaria alguna, mientras que la pobre Ana ha decidido no volver a pisar el instituto y solo aparecerá por allí para los exámenes, a ver si así, desapareciendo, logra que se olviden de ella. Hay que fastidiarse, por no decir joderse. La Delegación de la Consejería de Educación ha manifestado que se esta a expensas de la investigación judicial y que los cuatro jóvenes reciben "atención especial", sin especificar más allá. Una atención que será todo lo especial que ustedes quieran, pero que por lo pronto les permite seguir haciendo su vida normal como si nada hubiera ocurrido, al tiempo que la victima, presa del miedo, decide no asistir a clase, empleando la táctica del avestruz como única salida para escapar del acoso que está padeciendo.
Los acosadores parecen victimas y la víctima parece un criminal que se esconde en su casa para no ser atrapado. Le deseo toda la celeridad del mundo a la investigación judicial porque lo que no puede ser es que cuatro niñatos tengan a una joven de 21 años muerta de miedo sin querer ir a clase, con el perjuicio que le están ocasionando, no sólo a su salud mental, sino que también puede que le echen el curso por alto, con el perjuicio que ello le podría causar a nivel educativo. 
Ante casos como éste, uno se pregunta por qué hemos permitido que la adolescencia esté llegando a estos niveles de decadencia tan detestables. Un porqué para el que desgraciadamente no tendrían fácil respuesta muchos de los padres de estos adolescentes, a los que se les debería caer la cara de vergüenza por la pésima educación que le están dando a sus hijos, a los que están convirtiendo en una empeorada, si cabe, versión de sí mismos.

viernes, 10 de mayo de 2013

VETE PARA EL CIELO, ALFREDO

Supo encarnar como nadie a ese españolito nacido en plena posguerra, y que estrenaba juventud en las playas de Torremolinos, haciendo titánicos esfuerzos para que los ojos no se le salieran de sus órbitas, al contemplar a aquellas nórdicas exportadas de Suecia, que gustaban de tomar el sol con esos escuetos trajes de baño llamados bikinis, dos trozos de tela que dejaban demasiada desnudez a la vista de unas conciencias reprimidas por el látigo del nacionalcatolicismo imperante, en aquellos años sesenta en los que descubrimos que el turismo era un gran invento.
A los ochenta años, una leyenda del cine español ha hecho la maleta y se ha ido al cielo, como cuando no lo dudó dos veces y se marchó a Alemania a buscarse un porvenir que no encontraba en su tierra, animado por los cantos de sirena de su amigo Pepe Sacristán, en esa España rural del tardofranquismo que emigraba a oleadas con destino a las grandes urbes,ya fueran nacionales o europeas, dejando sus rústicos lugares de origen huérfanos de juventud. Su apellido alcanzó el inigualable mérito de crear un género cinematográfico, fiel reflejo de la sociedad de una época que se desperezaba tras casi cuarenta años de narcótica dictadura, y que no paraba de sorprenderse con las mutaciones que trajo consigo la desconocida democracia.
Su innegable talento interpretativo le valía para tener dos caras de idéntica e inmensa calidad, una nacida para la comedia, y la otra privilegiada para el drama. Tuvo la necesaria virtud que debe poseer todo artista que quiera alcanzar el éxito, que no es otra que no guardar parecido con nadie. Alfredo fue único en su especie gracias a esa singularidad suya tan particular con la que interpretaba cada papel que caía en sus manos, con los que se mimetizaba para hacerse con ellos un traje a medida. 
Gracias por la feliz idea que tuviste con veinticinco años de marcharte a Madrid con la única compañía de siete mil pesetas y dos pares de zapatos. De no haberlo hecho, la cultura española se habría perdido el arte con el que naciste para dar vida a cientos de personajes del cine y del teatro, en obras y películas que han  servido y servirán de autenticas lecciones de historia para las generaciones venideras, sobre todo para aquellas que por suerte nacieron en democracia, y a las que tus peripecias persiguiendo suecas por la Costa del Sol para aliviar los deseos de la carne que tanto costaba calmar con las féminas nacionales, nos parecen inverosímiles historias de un pasado que nos suena lejano pero que no hace tanto tiempo fue una triste realidad. Vete para el cielo, Alfredo, que los santos inocentes tienen ganada la gloria.

viernes, 3 de mayo de 2013

AMOR DE MADRE

Nos llevaron nueve meses en su vientre, y desde que saludamos al mundo con un sonoro llanto, hemos sido para ellas el amor de sus vidas. Fue ponernos en su regazo después de un breve aseo para limpiarnos de los restos de la dura batalla del parto, y al instante decidieron que los auténticos protagonistas de sus vidas iban a ser, a partir de ese momento, esas pequeñas criaturas indefensas que aún ni podían despegar los párpados, y que en determinados casos, dicho sea de paso, hay que echarle verdadera voluntad a la hora de decirles  un cumplido, porque a decir verdad, qué feos que venimos algunos al mundo.
La de horas de sueño que les hemos robado a nuestras madres en nuestros primeros años de vida, y cómo ellas, con abnegación, nos permitían que las dejáramos casi sin descanso a lo largo de incontables noches en vela, en las que incluso nos dejaban meternos en sus camas, para que el temor infantil a la oscuridad se borrara de nuestra mente, y pudiéramos al fin quedarnos dormidos al calor de sus tibios cuerpos. La de tardes que han pasado con nosotros ayudándonos con los deberes del colegio, con un ojo en  nuestra libreta y otro en el fogón donde se cocía la cena, para evitar así que nos pusieran falta en clase al día siguiente, tiempo que dedicaban a nuestros estudios con la férrea determinación que les movía su firme deseo de vernos convertidos en mujeres y hombres de provecho. La de mediodías, un día sí y el otro también, que han hecho gala de una paciencia infinita para que ninguno de nosotros dejara nada en el plato, y con ello conseguir que no fueramos unos delicados a la hora de comer, mientras hacían juegos malabares para que pudiéramos llevar una dieta equilibrada en la que pescados y verduras no sufrieran el rechazo irracional de unos paladares en pleno proceso de educación nutricional, que no saben lo que se pierden porque nunca lo han probado. 
Y qué decir de nuestra llegada a esos años que pueblan la mitad de la adolescencia, y que bordean con la mayoría de edad, época convulsa cuajada de cambios donde comenzamos a coquetear con el amor, y nos estrenamos en nuestras primeras salidas nocturnas con los amigos, entre los que siempre hay alguno que no le gusta a tu madre. En ese tiempo tan complicado para la juventud, las madres siempre están ahí para aconsejarnos y consolarnos en el caso de que el amorío no fuera como quisiéramos, al probar el amargo sabor de las calabazas, y en el caso de  las salidas, no dudan en montar en guardia, siendo incapaces de pegar ojo hasta que no escuchan abrirse la cerradura de la puerta, tranquilizador sonido que les avisa de nuestro regreso a casa, y gracias al cual respiran aliviadas al saber que estamos de vuelta de una pieza, aunque a veces la pieza venga con alguna copa de más. Por muchos años que cumplamos siempre seremos sus niños, aunque peinemos canas, y tengamos una edad más apropiada para ser abuelos que para ser padres. No hay nada en el mundo como el amor de nuestras madres, un amor que es para siempre y al que nunca podremos corresponder en igual medida, por mucho que queramos. Por eso nunca estará de más decirle a una madre lo mucho que se la quiere.

viernes, 26 de abril de 2013

EL PRECIO DE LA CRISIS

Los que aún conservamos un puesto de trabajo, tenemos que agradecer cada día a la Diosa Fortuna que nos siga sonriendo. Todas las portadas de los periódicos aparecen hoy tintadas con una cifra que jamás se había conocido en el mercado laboral español, y que supone la mayor vergüenza de un país que camina con paso firme hacia una tasa de desempleo del 30%. Con estos datos que ponen la piel de gallina al mas pintado, no debería sorprender a nadie si Fátima Báñez no llega a comerse el turrón como ministra de Trabajo. Transcurrido un año desde su aprobación, pocos son los que siguen confiando en que la reforma laboral será capaz, no solo de frenar la imparable destrucción de empleo, sino de revertir la situación y lograr que el paro inicie su deseado descenso. Para crear empleo, tenemos que crecer por encima del 2%, como mínimo, y eso es algo que es poco probable que ocurra en España en los próximos tres años, me atrevería a decir. Por lo tanto, alcanzar e incluso sobrepasar los siete millones de parados sería una tragedia económica que entraría dentro de lo posible. 
Y ante este desolador escenario, me pregunto, hasta cuándo van a seguir los grandes partidos políticos sin entenderse en una materia como el empleo, que a día de hoy, demanda con urgencia un gran pacto de Estado? Cuantos hogares más, y ya son casi dos millones, deben tener a todos sus miembros en edad laboral, demandando empleo? Cuantos jóvenes más tienen que seguir sin encontrar empleo, y aburridos de perder el  tiempo en las interminables colas del INEM, no les queda otra que decidir hacer las maletas para emigrar a otros mercados laborales como única salida para poder desarrollar una carrera profesional, inviable en su país de origen? Esta generación perdida, son los nietos de aquellos que tuvieron que huir de España, unos porque no soportaban más las dentelladas del hambre, otros porque tenían que salvar el pellejo por su ideología política. Por desgracia, la clase política ha recuperado su peor versión cainita, esa que no se daba desde los lejanos tiempos de la II Republica, de tan infausto recuerdo. Cómo se echa en falta la generosidad y el sentido de Estado de aquellos políticos que protagonizaron la Transición, y que no dudaron en situar el interés general de los españoles como la primera de sus prioridades. Salir de la crisis saldremos, que a nadie le quepa duda. Pero de seguir así, me temo que la sociedad española va a tener que pagar un precio demasiado elevado. Tanto que considero que la salida de la crisis no debería pagarse a cualquier precio. Demasiados platos rotos hemos pagado ya los que no tenemos culpa del estropicio que otros han provocado en la economía española, algunos de los cuales les ha salido hasta gratis.

viernes, 19 de abril de 2013

SE ME ENAMORA EL ALMA

Érase una vez una tonadillera nacida en Sevilla que quiso hacer de Marbella su mina de oro particular, habida cuenta de cómo prosperaban todos aquellos que se movían en los círculos más íntimos del poder político local. Para lo cual decidió que la mejor estrategia para alcanzar su objetivo, era enamorar al alcalde de la localidad que por aquel entonces comandaba el saqueo de las arcas del ayuntamiento marbellí, un individuo que gustaba colocarse el cinturón por encima del ombligo, y que llegó al bastón de mando de la ciudad siendo camarero de profesión. En aquella época, el primer édil estaba felizmente casado con su señora esposa, quien no se percató de las oscuras intenciones de la cantante cuando ésta aceptó ser la imagen de la Ciudad de Marbella, como tampoco le dio por preguntarse sobre la procedencia de enormes bolsas de basura llenas de billetes de euro que su marido invitaba a pasar la noche en el calor del hogar.  Dios los cría y ellos se juntan, y fruto de esa juntera que dio lugar a años de conducta delictiva, los enamorados que antaño se juraron amor eterno hasta que la justicia los separase, como se veía venir, hoy han sido juzgados y condenados a pena de prisión con su correspondiente multa económica por el dinero esquilmado al erario público. Los dos exconyuges darán con sus huesos en la cárcel, no así la otrora Viuda de España, quién por un día se ha librado de pasar a la sombra una buena temporada, ya que la sentencia del Caso Blanqueo dictada el pasado lunes, sólo le impone una pena de veinticuatro meses justos, ni un sólo instante más, lo cual unido a la falta de antecedentes de la intérprete, hace que la sevillana respire aliviada al saber que no tendrá que purgar su delito en una celda. La Justicia ha dictado sentencia y es nuestro deber respetarla y acatarla. Lo de compartirla o no, allá cada cual con la opinión que quiera tener al respecto. 
Y al hablar de respeto, me resulta indignante comprobar cómo en pleno siglo XXI, una persona que sale de un juzgado tras ser condenada, pueda ser linchada por determinadas personas que la aguardaban a la salida, y que llegaron a poner en riesgo la integridad física de la condenada, cuando intentaba acceder a su vehículo, ayudada por su abogada. En el caso de un delito de sangre, esta reacción popular podría ser comprensible, pero que sepamos esta señora, a día de hoy, no ha matado a nadie. Tampoco puedo entender la actuación de la Guardía Civil y de la Policia Nacional allí presentes, que tenían que haber previsto lo que lamentablemente ocurrió y que no tomaron las medidas de seguridad necesarias que hubieran evitado este linchamiento público, más propio de la Edad Media que del Tercer Milenio en el que nos encontramos inmersos. Los mismos dientes que tan orgullosa luciera cuando se las prometía tan felices paseando agarrada del brazo de su enamorado alcalde por las calles de Marbella, para burla y mofa de los periodistas del corazón que no les dejaban ni a sol ni a sombra, fueron los mismos que aparecieron en las imágenes que todas las cadenas de televisión emitieron como testimonio gráfico de tan infame espectáculo, obligados esta vez a ser lucidos en una mueca de dolor provocada por el acoso al que fue sometida por esa turba justiciera que no dudó en aplicarle su particular castigo. Después de lo ocurrido, todavía habrá alguien que crea que a la Pantoja se le pudo enamorar el alma...



viernes, 12 de abril de 2013

EL LIBERTINAJE DE LOS ESCRACHES

En nuestra joven democracia, todo ciudadano tiene derecho a manifestarse y a ejercer ese derecho de manera libre, sin que esa libertad de ejercicio sea coartada por nadie. Como también todo ciudadano tiene derecho a la intimidad personal y familiar, y a que se respete la privacidad de sus hogares. 
Pero cuando unos manifestantes llevan sus protestas hasta la misma puerta de un domicilio, entonces ya no podemos decir que esos ciudadanos están actuando en libertad, porque están impidiendo que las personas que habitan ese hogar puedan por ejemplo, salir de su casa si les apetece o lo necesitan, al verse intimidados por la extrema cercanía con la que se realiza la protesta. Luego ya no se puede hablar de libertad, de lo que tenemos que hablar es de libertinaje. 
Tu libertad termina donde empieza la libertad del resto, y este principio básico que rige toda convivencia, en las últimas semanas está siendo violado por determinados miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, que con este tipo de comportamiento, lo que hacen es desacreditar su loable lucha para detener la sangría de desahucios que han dejado y están dejando a miles de familias sin un techo en el que poder cobijarse , basándose en la defensa del derecho de todo ciudadano a una vivienda digna. 
Estos escraches que no tienen nada de pacíficos, perpetrados frente a los domicilios de determinados miembros del gobierno popular, no son más que una medida de presión para que el ejecutivo de Rajoy se ponga las pilas y apruebe cuanto antes la propuesta de ley que llevaron al Congreso para la dación en pago, que recordemos, fue aceptada para su estudio. Ciertamente, considero que estas acciones radicales de los escraches en poco van a ayudar a encontrar una solución al drama de los desahucios, y que solo sirve para enrarecer aún más si cabe el crispado clima político que vivimos en este país, donde la afrenta se ha vuelto costumbre, y la disposición por encontrar sendas de diálogo que lleven al consenso, cuesta cada vez más que aparezca entre las distintas fuerzas políticas. El libertinaje de los escraches no beneficia ni a quienes los practican. Y si siguen en sus trece, que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado tomen las medidas oportunas para,  por lo menos, alejarlos a una distancia prudencial de los hogares para que no supongan una amenaza para las familias de los miembros del gobierno, y así, derecho a manifestarse, y derecho a la intimidad pueden convivir en paz y armonía, al ser ejercidos en plena libertad.